12/03/2026 22:09hs.
El reloj en el Tomás Ducó marcaba 26:35. En ese instante, Eduardo Coudet celebró su primer gol como entrenador de River, satisfacción que tiene un plus emotivo porque llegó a través de una jugada colectiva con su sello. Un cabezazo letal de Sebastián Driussi después de una secuencia de toques directos y precisos, golazo con la verticalidad que pretende imponer el Chacho en esta nueva era.
De Moreno a Galván por el medio, apertura de primera de Driussi con la comba necesaria y proyección letal de Gonzalo Montiel por la derecha. Un pase que Cachete aprovechó al máximo con un centro con la comba y la altura perfecta para encontrar la cabeza Gordo, quien ganó en las alturas en el borde del área chica, definió con el arco libre y empezó a Coudet demostrarle que puede ser el #9 que necesita el Millonario.
En lo personal, Driussi se empieza a volver a amigar con el gol. Porque con su tanto ante Banfield cortó su sequía personal de 14 partidos (su última conquista había sido el 21 de agosto contra Libertad) y en lo colectivo le puso punto final a otra particular marca: tres meses y un día después, y con siete partidos oficiales en el medio, un delantero del Millonario pudo volver a anotar.
Driussi celebra su gol. EFE.
A pesar de su conquista, Driussi dejó la cancha en el entretiempo y fue reemplazado por Joaquín Freitas.
